CERRAMIENTOS DE SALAS BLANCAS
Los cerramientos de salas blancas consisten en paneles sándwich autoportantes ensamblados mediante un sistema de machihembrado, ofreciendo una superficie completamente lisa. Estos paneles se utilizan tanto como tabiques divisores como elementos trasdosados a estructuras preexistentes. Los paneles tienen un espesor que varía entre 30 y 120 mm, y están compuestos por dos láminas exteriores de chapa, resina fenólica y acero galvanizado lacado.
La densidad de los paneles varía según el material de aislamiento utilizado:
- Poliuretano con densidad de 40 kg/m³.
- Lana de roca con densidad de 175 kg/m³.
Estos paneles son fáciles de limpiar y descontaminar, impermeables a líquidos y resistentes a los agentes químicos empleados en las tareas de limpieza y descontaminación.
La perfilería y los materiales de acabado están diseñados para evitar la acumulación de polvo y facilitar una limpieza eficiente. Los acabados pueden ser escocia cóncava o convexa, y los materiales disponibles incluyen acero galvanizado, acero inoxidable, aluminio anodizado o plastificado.
Los techos construidos con paneles sándwich permiten un fácil acceso transitable, lo que facilita el mantenimiento de las instalaciones.
En cuanto a los suelos, se ofrece una variedad de acabados que destacan por su gran dureza, alta resistencia al uso y facilidad de mantenimiento. Las opciones incluyen suelo de PVC en losetas o rollo, suelo multicapa de resina epoxi con cuarzo de color y pintura epoxi. Además, el suelo de resina epoxi puede incluir una escocia de resina epoxi. En opción, los suelos pueden ser conductivos, lo que ayuda a evitar la acumulación de electricidad estática.

